Por fin tenemos aire acondicionado en casa, después de una odisea con la Comunidad que haría palidecer a los de "Aquí no hay quien viva". Lo que pasa es que la ley de Murphy hizo su aparición, como siempre, y estos últimos días están siendo la mar de frescos en Valencia, con lluvias intermitentes y aire fresco casi todo el día. Casi no lo hemos podido estrenar.
La
ley de Murphy, siempre implacable: "Si algo puede salir mal, saldrá mal; o por qué la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla". Es la única ley que no obedece a si misma, y no falla nunca, ni siquiera por llevarse la contraria.
Bona nit.
P.D. Nos ha visitado
la chica con falda roja, que lleva uno de los blogs a los que más cariño le tengo de
mi blogroll. Os lo recomiendo efusivamente.