Kein’ Musik ist ja nicht auf Erden,
Die uns’rer verglichen kann werden.
No hay ninguna música en la Tierra
que a la nuestra pueda compararse.
G. Mahler, Sinfonía número 4 (versos del poema Das himmlische Leben, perteneciente al libro Das Knaben Wunderhorn)
Aunque el protagonista del poema se refiere a la música celestial (con Santa Cecilia y demás santos como músicos cortesanos del cielo), Mahler bien podría haberse aplicado estos versos a su propia música.
Este fin de semana toqué en concierto la sinfonía nº 4 de Mahler, en una versión reducida para 12 instrumentistas realizada por Erwin Stein, alumno de Schoenberg. Ha sido una experiencia con dos caras, un reto por lo difícil que era, y un reto contra mis propias limitaciones como músico y persona. Pero el resultado, pese a no ser bueno, me ha llenado tanto que ha valido la pena. Son retos así los que me ayudan a crecer. Ahora que ha pasado, me doy cuenta de que es de esos conciertos que ya no voy a olvidar, y no sólo por la experiencia estética, que fue muy fuerte, sino también por mis propias reacciones ante la interpretación.
Y la música, que siempre te sobrepasa... Que grandes hombres crean estas maravillas, sólo utilizando cacharros con cuerdas y aire que pasa por tubos.
Bona nit.
P.D. Despues de Mahler, empieza la Semana Santa con 3 Pasiones Según San Juan de Bach. Más Música...por favor.
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Autor: JuanLu
Fecha: 27/03/2006 23:52.
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