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Una sola noche

Espiritualidad

Epícteto

Hoy toca un ladrillín, y encima en verso.

"No son las cosas mismas
las que al hombre alborotan y le espantan,
sino las opiniones engañosas
que tiene el hombre de las mismas cosas.

Como se ve en la muerte,
que, si con luz de la verdad se advierte,
no es molesta por sí, que, si lo fuera,
a Sócrates molesta pareciera.

Son en la muerte duras
cuando, necios, tememos padecella
las opiniones que tenemos della.

Y siendo esto en la muerte verdad clara,
que es la más formidable y espantosa,
lo propio has de juzgar de cualquier cosa.

Por eso, cuantas veces
tu seso le turbaren ilusiones
culparás a tus propias opiniones,
y no a las cosas mismas,
ya propias o ya ajenas,
pues ellas en su ser todas son buenas.

Por eso debes advertir en todo
que quien, por su maldad o su desprecio
al otro culpa, es necio.
Que quien se culpa a sí, y a nadie culpa,
ya que no es ignorante,
es solamente honesto principiante.
Mas el varón que ni a sí ni a otro acusa
en cualquiera trabajo o accidente
es el sabio y el bueno juntamente".

Epícteto: Enquiridión, pp. 190-218, en traducción de Quevedo.

(Citado de C. González Vallés, Testigos de la vida. Santander, 2005 Ed. Sal Terrae)

Menuda lección.

Bona nit.
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Bonita definición

"Dios es una esfera inteligible, cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia en ninguna."
Alanus de Insulis (Alain de Lille), siglo XII.

Bona nit

Viernes Santo

¿Por qué soy así? ¿Qué pretendo? Las personas normales siguen este proceso: piensan o deciden que tienen que hacer una cosa que les interesa (p. ej. decorar una habitación, ordenar un armario, entregar un papel, cepillarse los dientes...). Si pueden en ese momento, van y la hacen. Si no pueden en ese momento, la hacen en otro. Punto y final. Tarea resuelta.

Yo no. Yo empiezo a darle vueltas a la cabeza de por qué tengo que hacer eso, si no me apetece, si no tengo tiempo. Sea lo que sea lo veo como una tarea pesadísima, y cuando por fin la hago (muchas veces porque ya no tengo más remedio o porque me obliga algo) me doy cuenta de que se hacía en un minuto y no era tan pesada.

Un ejemplo práctico. Me ponen una multa de aparcamiento. Me han puesto varias en la vida y el proceso siempre es el mismo. Cuando te llega la carta, si pagas la primera semana tienes una bonificación y no te la cobran toda. Si no pagas la primera semana te toca pagar el importe íntegro. Si no pagas en un mes llega un primer recargo. Si no pagas en tres meses llega un segundo recargo y una notificación de embargo. Cuando me llega la multa, tengo dos opciones:

1. Ir a pagar, lo cual me costaría más o menos 1 hora entre ir, pagar y volver. En todo caso pagaría menos, por la bonificación.
2. Mandarle a mi compañía de seguros una fotocopia de la multa, para que la recurran, y en ese caso seguramente, no pagar nada. Esto me puede costar el tiempo de una llamada de teléfono, hacer una fotocopia y llevar una carta al buzón o enviar un e-mail. En todo caso, nunca más de una hora.

¿Qué hago finalmente? Aparco la multa en un rincón de la mesa o del coche, y espero hasta que me llega la amenaza de embargo. En ese momento, me voy rápidamente y pago (con recargo). En ese trámite también pierdo una hora. He perdido un dineral y una hora de mi tiempo.

¿Hay que ser gilipollas, no? pues me sigue pasando con todas las multas, y me pasará hasta que me muera. Y así en muchos aspectos de mi vida.

Viernes Santo = Conversión = Cambio.

Con cambiar me sucede lo mismo que con las multas. Lo aparco en un rincón y espero que se produzca el milagro que nunca llega y las cosas tiendan al orden en vez de al caos. Y así voy agotando la vida.

Hasta cambiar me da pereza...

Bona nit.

¿Por qué soy así? SJTPDM

Grupo

Gracias Señor, por haberme puesto en medio de esta gente para caminar con ellos y así acordarme de Tí, aunque sea una vez a las 2 semanas.

Non nova, sed nove (nada nuevo, sino de manera nueva)

Feliz semana a todos.
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El verdadero pecado

Dice Benjamín en referencia al Evangelio de hoy que el verdadero pecado de Epulón no es ser rico y no sufrir en este mundo, sino ignorar al hermano que sufre. Esto, que es tan simple de enunciar, es un verdadero giro en mi manera de ver el cristianismo. Ignorar al hermano, al de tu entorno. Aislarte en ti mismo y en tu bienestar. Ése es el gran pecado. Y de ese pie cojeo.

Hasta mañana.

Menudo Regalo

La verdad es que Dios se da maña para hacer regalos. Esta tarde nos hizo uno, en forma de puesta de sol de todos los colores posibles aderezada con la banda sonora de Vaya con Dios, gran película que ningún músico debería dejar de ver, aunque caiga en algunos tópicos simplones.

Esa capacidad de dar o crear algo de infinito valor porque sí, me admira y me refuerza en la existencia de un Dios que da un sentido positivo a la existencia, y del cual debe ser maravilloso enamorarse. (Si pensáis que estoy como una regadera, quizá yo os daría la razón con la cabeza, pero me he dado cuenta que esto sale de otro sitio, llámese corazón, subconsciente, etc...)

Hoy ya sabéis lo que he escuchado, entre otras cosas (seis horas de coche dan para mucho). La visita a Ikea, bien; conseguimos lo que queríamos.

Hasta mañana
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