Autor: El hombre deshabitado
Antes de irme a dormir he seguido "husmeando". De nuevo ha vuelto la emoción, ¿sabes que me evoca un cuento?
"Ella atendía mis palabras, como consciente de que lo que le decía era importante. Y se ha calmado."
Que palabras y que situación tan hermosa, me recuerda mis sensaciones leyendo a Saint de Exupéry. Exacto: aquel día, lloviznando en un tren parado camino de Valencia leyendo un pasaje de "el principito". No busques razones por esta asociación, simplemente ha surgido, como la magdalena en Proust. "los misterios de la mente son insondables".
Gracias por llenar por un momento mi vacio.
El hombre deshabitado
Fecha: 12/06/2006 02:22.