Blogia
Una sola noche

Crisis bloguera

El otro día tuve un concierto y a la salida un grupo de amigas me vinieron a saludar. Hablando de mi hija salió el tema del blog que le he hecho, y de repente una de las que estaba allí dice: "¡Por cierto, el otro día leí tu blog! Estaba buscando información sobre la orquesta (una de las orquestas con las que colaboro) y salió en Google. Hacías toda una reflexión..." En ese momento quise que me tragara la tierra. No estaba preparado para que sucediera lo que finalmente ha sucedido. Piensas que estás protegido por el anonimato de la red y que entre 8.000 millones de páginas, ya es dificil que te encuentren, máxime cuando nadie sabe que yo tengo este blog, ni siquiera mi familia más cercana. Pero que no te encuentren es una pretensión gilipollas, sobre todo conociendo como funciona Internet. Aunque haya 8.000 millones de páginas, el número de páginas que hablan de esa orquesta es muy reducido, y por tanto, fácil de encontrar para quien quiera buscarlo. Este blog es un nido de etiquetas de mi vida privada, y están ahí, accesibles a cualquiera.

Cuando llegué a casa venía con la firme intención de mandar el blog a la mierda y borrarlo todo. Entonces me lo leí de cabo a rabo, del primero al último post, y me di cuenta de que precisamente el post que menos me gusta y el que menos me gustaría que viera la gente (porque estaba escrito en un tono irónico que no es realmente mío, es una careta), era justo el que vio mi amiga. Pero que lo demás no es tan horrible, y se acerca a lo que soy yo. Esconderme es una tontería, y la gente que me conoce de verdad sabe que yo soy como es este bloC. A los que me quieren les parece interesante.

Me da miedo seguir. Además (seguramente será una paranoia mía), me ha parecido como si las visitas se incrementaran a raíz de lo que pasó el viernes.

Ya veremos lo que hago. Hay varias opciones:
Borrarlo todo
Limpiarlo de referencias personales y profesionales
Dejarlo como está.

Bona nit

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